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LA CIENCIA DEL CHARLATANISMO, O CÓMO CREAR UN CULTO EN CINCO FÁCILES PASOS

Escrito por admin el 19 Abril 2013 – 12:20

Al buscar —como deberá hacerlo— métodos que le permitan obtener el
máximo poder con el menor esfuerzo, comprobará que el de crear seguidores
que lo veneren es uno de los más efectivos. Tener una gran cantidad de
seguidores abre todo tipo de posibilidades para el engaño. Sus seguidores no
sólo lo venerarán, sino que lo defenderán de sus enemigos y asumirán por
propia voluntad la tarea de atraer a otros que se unan al culto. Este tipo de
poder lo elevará a nuevas dimensiones: ya no tendrá que luchar o utilizar
subterfugios para lograr imponer su voluntad. Usted será objeto de adoración y
ya no podrá cometer errores.
Quizá le parezca que es una tarea ímproba conseguir seguidores de este
tipo, pero en realidad es muy simple. Como seres humanos, todos tenemos una
necesidad desesperada de creer en algo, en cualquier cosa. Esto nos vuelve
fundamentalmente crédulos: no podemos tolerar largos períodos de duda, o de
ese vacío que origina la falta de algo en que creer. Basta con que se nos tiente
con alguna nueva causa, un elixir mágico, una fórmula de enriquecimiento
rápido, la última tendencia tecnológica o el más novedoso movimiento artístico,
para que de inmediato salgamos del agua para morder el anzuelo. Echemos una
mirada a la historia: las crónicas de nuevos cultos y tendencias que han atraído
masas de seguidores podrían llenar bibliotecas enteras. Al cabo de unos pocos
siglos, décadas, años o meses, suelen parecer ridículos, pero en su momento
resultan tan atractivos, tan trascendentes, tan divinos…
Siempre prontos a creer en algo, nos fabricamos santos y religiones a partir
de la nada. No desperdicie esta potencial credulidad: conviértase en objeto de
adoración. Haga que la gente inicie un culto en torno de usted.
Los grandes charlatanes europeos de los siglos XVI y XVII, dominaban con
maestría el arte de la fabricación de cultos. Vivían, al igual que nosotros ahora,
en un tiempo de transformación: las religiones organizadas declinaban y las
ciencias ascendían. La gente desesperaba por unirse alrededor de alguna nueva
causa o fe. Los charlatanes comenzaron a vender de puerta en puerta sus
elíxires curativos y recetas mágicas para alcanzar la riqueza. Pasaban con
rapidez de una ciudad a otra, y en un principio centraban su atención en
pequeños grupos… hasta que, de manera accidental, descubrieron una verdad
profunda de la naturaleza humana: cuanto mayor era el grupo que convocaban
a su alrededor, más fácil les resultaba engañar a la gente.
El charlatán se ubicaba en una elevada plataforma de madera (de ahí el
término “saltabancos” o el más familiar “saltimbanqui”) y la multitud se apiñabaa su alrededor. En tal entorno grupal, la gente se volvía mucho más emocional y
menos capaz de razonar.
Si el charlatán se hubiese dirigido a cada uno en forma individual, tal vez lo
habrían considerado ridículo, pero perdidos en un grupo se sumían en un
espíritu colectivo de fascinada atención. Les resultaba imposible tomar la
distancia suficiente para ser escépticos. Cualquier punto débil de las ideas del
charlatán quedaba oculto por el fervor del grupo. La pasión y el entusiasmo se
difundían entre la masa como algo contagioso, y la gente reaccionaba con
violencia ante cualquiera que osara sembrar alguna duda. Pero al estudiar, en
forma consciente esta dinámica durante décadas, experimentando y
adaptándose espontáneamente a estas situaciones a medida que se producían,
los charlatanes perfeccionaron la ciencia de atraer y mantener la fidelidad de
una multitud, convertir esa masa en seguidores, y a los seguidores, en
practicantes de un culto.
Los artilugios de los charlatanes podrán parecer extraños o pintorescos hoy en
día, pero entre nosotros sigue habiendo miles de charlatanes que utilizan los
mismos métodos de probada eficacia que perfeccionaran sus predecesores en
los siglos pasados, sólo han cambiado los nombres de sus elíxires y la
apariencia modernizada de sus cultos. Encontramos estos charlatanes
modernos en todos los ámbitos de la vida: los negocios, la moda, la política, las
artes. Muchos quizá continúan la tradición de la charlatanería sin conocer
siquiera su historia, pero usted puede actuar de forma más sistemática y
deliberada. Le bastará con seguir los cinco pasos para la fabricación de un culto,
que nuestros antepasados charlatanes perfeccionaron a través de los tiempos.

PASO 1: LA VAGUEDAD Y LA INDEFINICIÓN, DOS GRANDES
IMANES.

En primer lugar, para crear un culto deberá atraer la atención. No debe hacerlo
por medio de sus acciones, que resultarán demasiado evidentes y fáciles de
interpretar, sino a través de las palabras, que suelen ser brumosas y engañosas.
Sus discursos, conversaciones y entrevistas iniciales deben incluir dos
elementos: por un lado, la promesa de algo grandioso y transformador, y por el
otro, hacer gala de una vaguedad absoluta. Esta combinación habrá de generar
todo tipo de sueños vagos e indefinidos entre los integrantes de su público, que
harán sus propias conexiones y verán lo que deseen ver.
Para que la vaguedad resulte atractiva, utilice palabras de gran resonancia
pero de significado indefinido, palabras llenas de ardor y entusiasmo. Siempre
es útil emplear títulos rimbombantes para denominar cosas simples, así como
recurrir a los números e inventar palabras nuevas para aludir a conceptos
vagos. Todo esto crea la impresión de un conocimiento especializado, que le confiere un barniz de profundidad. Por la misma razón, procure que el objeto
de su culto sea algo novedoso y reciente, a fin de que muy pocos lo entiendan.
Si se la maneja con habilidad, la combinación de promesas vagas, conceptos
brumosos pero seductores y un ardiente entusiasmo condicionará el ánimo de
la gente y convocará un grupo en torno de usted.
Si habla con demasiada vaguedad, sin embargo, carecerá de credibilidad.
Pero más peligroso aún es ser específico. Si explica en detalle los beneficios que
la gente obtendrá al seguir su culto, todos esperarán que los cumpla.
Como corolario de su vaguedad, su elemento de atracción también debe ser
simple. Los problemas de la mayoría de la gente tienen causas muy complejas:
neurosis profundamente arraigadas, factores sociales interconectados, raíces
que se remontan en el tiempo y son muy difíciles de desentrañar. Sin embargo,
muy pocos tienen paciencia para ocuparse de esto. La mayoría de la gente
quiere encontrar soluciones simples para sus problemas. La habilidad de
ofrecer este tipo de solución le conferirá gran poder y le generará una cantidad
de seguidores. En lugar de las explicaciones complejas de la vida real, vuelva a
las soluciones primitivas de nuestros antepasados, a los viejos remedios caseros,
a las misteriosas panaceas.

PASO 2: ENFATICE LO VISUAL Y LO SENSUAL SOBRE LO INTELECTUAL.
Una vez que la gente haya comenzado a congregarse alrededor de usted,
aparecerán dos peligros: el aburrimiento y el escepticismo. El aburrimiento hará
que los adeptos lo abandonen por otro, el escepticismo les permitirá
distanciarse para pensar de manera racional lo que usted les ofrece, y así disipar
la niebla tan artísticamente creada por usted y desenmascarar la verdad de sus
ideas. Deberá aprender a divertir a los aburridos y a mantener alejados a los
cínicos.
La mejor forma de hacerlo es a través de una buena actuación u otros
recursos similares. Rodéese de lujos, deslumbre a sus seguidores con
esplendores visuales, lléneles los ojos con espectáculos deslumbrantes. Esto no
sólo les impedirá ver cuán absurdas son sus ideas y cuan hueco es su sistema de
convicciones, sino que también llamará más la atención y atraerá a más
seguidores. Embelese los sentidos: utilice incienso para el olfato, música sedante
para el oído, y cuadros y gráficos para la vista. Incluso puede incentivar la
mente, quizá recurriendo a algunos novedosos elementos tecnológicos que
darán a su culto una pátina de pseudo-ciencia, cualquier cosa que impida que
su público piense. Utilice lo exótico —culturas lejanas, costumbres foráneas—
para crear efectos teatrales y hacer que lo más banal y ordinario parezca señal
de algo extraordinario.

PASO 3: COPIE LAS FORMAS DE LAS RELIGIONES
ORGANIZADAS PARA ESTRUCTURAR EL GRUPO.

El grupo de sus seguidores ha ido en aumento, ha llegado el momento de
organizarlo. Busque hacerlo de manera tal que eleve el espíritu y a la vez
reconforte. Las religiones organizadas ejercen incuestionada autoridad desde
hace tiempo sobre un gran número de gente, y siguen haciéndolo aun en
nuestra época supuestamente poco religiosa. Aunque la religión en sí misma ha
palidecido un tanto, sus formas siguen trasuntando poder. Las excelsas y
sagradas asociaciones de la religión organizada pueden explotarse hasta el
infinito. Invente rituales para sus seguidores, organícelos de manera jerárquica,
asignándoles un rango específico según su grado de santidad y dándoles
nombres y títulos que tengan connotaciones religiosas, pídales sacrificios que
llenen sus arcas y aumenten su poder. Para enfatizar la naturaleza cuasi
religiosa de su congregación, hable y actúe como un profeta. Después de todo,
usted no es un dictador, usted es un sacerdote, un gurú, un sabio, un chamán o
cualquier otro término que oculte su verdadero poder entre la bruma de la
religión.

PASO 4: DISIMULE SU MENTE DE INGRESOS.
Su grupo ha crecido y usted lo ha estructurado de manera eclesiástica. Sus
cofres empiezan a llenarse con el dinero de sus seguidores. Sin embargo, nunca
deben verlo como un líder ansioso de obtener dinero y el poder que éste da. Es
en este momento cuando usted debe disimular la fuente de sus ingresos.
Sus seguidores quieren creer que, si lo siguen, todo tipo de cosas positivas
les caerá en el regazo. Al rodearse de lujos, usted se convierte en la prueba
viviente de la solidez de esas convicciones. Nunca revele que, en realidad, su
fortuna proviene de los bolsillos de sus seguidores. Procure, en cambio, que
parezca provenir de la verdad de sus métodos. Sus seguidores copiarán cada
uno de sus movimientos, en la convicción de que ello les dará los mismos
resultados que a usted, y ese entusiasmo imitativo los cegará al fraudulento
origen de su riqueza.

PASO 5: ESTABLEZCA UNA DINÁMICA DE “NOSOTROS
CONTRA ELLOS”.

Ahora el grupo es grande y próspero, un imán que atrae más y más partículas.
Sin embargo, si usted no pone mucho cuidado, la inercia irá instalándose en su
grupo y el tiempo y la monotonía terminarán por desmagnetizarlo. Para
mantener unidos a sus seguidores, es necesario que haga lo que han hecho
siempre todas las religiones y otros sistemas de convicciones: crear una
dinámica de “nosotros contra ellos”.
En primer lugar, asegúrese de que sus seguidores crean que forman parte
de un club exclusivo unido por los lazos de los objetivos en común. Luego, para
reforzarlo, cree la noción de que algún artero enemigo intenta arruinarlos, una
fuerza de no creyentes que harán cualquier cosa por frenarlos. Ahora, cualquier
tercero que intente revelar la naturaleza fraudulenta de su sistema de
convicciones podrá ser identificado como miembro de esas fuerzas malignas.
Si usted no tiene enemigos, invéntelos. Si les da alguien contra quien
actuar, sus seguidores se unirán y ganarán en cohesión, pues tendrán una causa
que defender e infieles que destruir.


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