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Una cárcel de oro

Escrito por admin el 23 Noviembre 2009 – 0:21

Gracias Yostuballi, no podías haberlo explicado mejor. Quizás a través de nuestras propias reflexiones, estamos intentando conseguir comprender mejor nuestro comportamiento y de esta manera, logremos exculparnos del daño que hemos provocado a nuestro alrededor. Yo también creo, que el principal gancho para nuestra entrada en amalurra fue la vanidad y nuestra baja autoestima, ya lo he comentado en reiteradas ocasiones. Irene en ese sentido jugó la partida de cartas con total magistralidad, a cada uno le toca el punto donde puede ser mas vulnerable.
Yo fui plenamente consciente de ello cuando hace poco una amiga mía, me comentó su experiencia con Irene. Esta amiga , había estado en la cárcel unos cuantos años y al salir yo le aconsejé que fuera donde Irene a hacerse Reiki. En aquel entonces, Irene daba Reiki en su casa.Enseguida le doró la píldora, vio en ella manos de sanadora y que su futuro estaba ligado a la sanación, pudiendo hacer mucho bien a la gente. Mi amiga en ese momento estaba haciendo un curso de masajista, acababa de salir de la cárcel ( emocionalmente destrozada) con lo cual la apreciación de Irene la llenó de satisfacción. Luego ocurrieron otras cosas, que hicieron que mi amiga desconfiara y no volviera. Pero en mi opinión, este es el gancho que ha echado Irene a muchísima gente, hacerles sentirse importantes. Mas tarde cuando ya su terapia, la comunidad etc…han estado consolidados, el enganche lo ha ido haciendo con otras cosas, a unos con el proyecto alternativo de vida, con otros el plan, con otros la resolución de sus conflictos, a cada uno donde podía resonar con su agujero emocional….
Considero que también ha sido importante la primera impresión de cada uno con Irene, ella es una mujer, que puede encantarte como una serpiente, en definitiva, una mujer muy seductora, que sabe combinar a la perfección seducción, admiración y encanto, quedando atrapado en sus redes sin darte cuenta. Te habla del proyecto y conecta con tu deseo escondido de hacer algo por ti, por tu familia y por la humanidad, te encanta y derepente te ves alucinado con algo superior a ti que te tiene embriagado. Evidentemente ahí es el punto donde conecta con tu baja autoestima y con tu vanidad oculta, pero no por ello menos traicionera. Porque a mi entender, es a través de la vanidad, que es el hilo mas fino, con el que mas fuerte engancha.
A partir de este momento, es cuando se desencadena todo y se desencadena algo de lo que ni tan siquiera Irene es consciente, aunque el no ser consciente no la deje libre de responsabilidad. Ella a partir del encantamiento desarrolla una persuasión coercitiva dañina y cruel, que acaba minando el alma a quienes le siguen.Gracias a que en su día, hubo una denuncia pública, en la que los familiares se movilizaron y hubo quien la denunció, ella se erigió en el objeto exclusivo de todos los que la seguíamos, dirigiendo toda la atención hacia ella, con las mismas tretas que usan los maltratadores con sus maltratados( aislamiento emocional y social, estrategias de arrepentimiento…..) nos hizo sentirnos tan culpables de lo que habían hecho nuestros familiares, que eso nos unió aún mas en torno a ella, haciéndonos sentir que ella jamás podría recuperar la fama que le habían arrebatado. Nos aislamos socialmente porque estábamos contra la sociedad que nos criticaba y acusaba y por otro lado sentíamos vergüenza de que nos señalaran con el dedo. Cada día nos hacía arrepentirnos de nuestra culpa en la denuncia de las familias, y para expiar quedábamos todos los días a rezar y hacíamos confesiones grupales en las que te hacía sentir como el mayor cabrón del mundo. Por lo que ella estaba pasando era lo mas terrible que le podía ocurrir a un ser humano .

A parir de ahí, todo fue coser y cantar nos podía pedir cualquier sacrificio, que nada era comparable al que ella había vivido por nuestra culpa. Para mi aquí, comenzó el maltrato, debíamos de concentrarnos en ella única y exclusivamente , así se generó la gran culpa. Había que reparar el daño que habíamos provocado, y ella nos manipulo con nuestro desconocimiento y nuestro error, el hecho podía ser reparado, pero no nuestra naturaleza culpable, de la que ella se valió, favoreciendo de esta manera nuestra vinculación con ella, como favorece según los estudios a la vinculación de la victima con el agresor. Y esto ha perdurado durante años como una secuela o una herida con Irene. A partir de este momento nos hizo culpables y causantes de todos los conflictos que se generaban en amalurra, con toda la gente con la que teníamos contacto. Con el maltrato verbal ella conseguía que nosotros asimiláramos ese maltrato, como consecuencia de nuestro mal comportamiento y nuestra nula defensa de su posición de líder en el grupo, respecto a los demás grupos con los que nos relacionábamos. En ningún momento nos cuestionamos que estábamos siendo maltratados psicológicamente, éramos ( y son en estos momentos los integrantes de amalura) completamente inconscientes, como lo son mucha gente maltratada. Solamente con ayuda externa puedes definir seriamente lo que has vivido allí, mientras lo vives, lo padeces mejor o peor, pero con total y absoluta resignación.

Ella consiguió su objetivo, que era el de los miembros no mostráramos al exterior ni una sola critica y ni un solo sentimiento negativo, de esta manera la gente, solo veían las cosas positivas y nuestro gran entusiasmo por el grupo. Evidentemente diferir con este patrón era causa, para soportar una presión y un ostracismo grupal impresionante dirigido a llevarte al redil, muy difícil de soportar.

Como los problemas no se resolvían sino todo lo contrario, nos tenía a todos enganchados con la resolución de los conflictos, no solo grupales, sino también personales. Estos últimos eran los que en muchas ocasiones habían provocado la entrada de la gente en amalurra, ella se vende como una experta en resolución de conflictos. Aunque no hay mas que ver los conflictos que tiene en su vida privada y todos los conflictos que ha provocado a través de los años con la gente con la que nos hemos relacionado. Pasaba el tiempo y veíamos que no se resolvían, que seguíamos teniendo los mismos problemas con la pareja, en el trabajo, con la familia….pero ella hábilmente intentaba culparnos, frustrándonos continuamente por nuestro fracaso, haciéndonos sentir, que aquello no funcionaba por nosotros. No era el método el que fallaba, sino que el orgullo de decenas de personas que la seguían, que no se entregaban a sus consejos de corazón. El método al estar guiado por los maestros era perfecto., al igual que sus actos, que estaban también guiados.

El miedo también ha jugado como un factor importante, el miedo al fracaso, y a las broncas nos hacía estar vigilantes las 24 horas del día. Nunca sabías por donde podía salir Irene, si ibas a ser la que recibiera la siguiente bronca, por algo que habías hecho o dicho o la siguiente persona en pagar algo que había salido mal. Esto nos generaba un estrés, que combinado con el propio estrés por el trabajo, la familia…etc, nos ha convertido en unas personas que huíamos de relacionarnos con el exterior y esto nos ha debilitado emocionalmente. Siempre oíamos de su boca, el mismo rollo de que teníamos que salir mas, quedar con la gente, con la familia, amigos…pero ¿había tiempo? Por supuesto que no, pero ella jugaba su papel de querer que tuviéramos relación con el exterior, para quedar libre de responsabilidad. Llegó a culparnos de que ella se había quedado sin amigos por su entrega al proyecto, por lo tanto a nosotros, con la de amigos que ella tenía antes de crear amalurra.

A esto hay que añadir que disentir significaba aparte de enfrentarte con el mismo Dios, personificado en Irene, enfrentarte a una presión de grupo muy difícil de soportar. Toda la presión se dirigía a que cambiaras de opinión para perseverar los principios marcados por la jefa. Las estrategias de presión las diseñaba ella y si no las cumplías, ya se encargaba Irene de que perdieras prestigio y lugar en el grupo. Y eso cuando vives en comunidad, que día a día tus compañeros te miren mal, no te hablen, te ignoren, te culpen es una presión psicológica difícil de sobrellevar.

Otro elemento que contribuye a que no abandonáramos aquello, es la ilusión que habíamos depositado. Seguíamos imaginado aquello como nuestro sueño, teníamos la esperanza de una vida mejor, ese sueño estaba muy arraigado y es muy difícil de abandonar, pese a quien pese sigues luchando por el. Ella ya te ha minado emocionalmente haciéndote pensar que si no lo has conseguido ha sido por tu culpa y para sobrellevarlo pones en marcha diferentes técnicas de supervivencia como el orgullo de querer demostrar que puedes conseguirlo, la vanidad de sentir que estas en un proyecto de luz de sentirte mas que los demás, un elegido y no poder dejarlo. La vanidad nos ha alimentado, ha sido en cierta manera la gasolina para seguir hacia delante. Estar en un proyecto que nosotros considerábamos que era una alternativa de vida, estar haciendo algo distinto que el resto de la humanidad, nos colocaba en un lugar de poder, que aunque fuera ficticio, llenaba nuestra autoestima y vanidad. Todas las penurias que pasábamos, las digeríamos como las consecuencias de ir contra corriente y sentirnos los mártires de la incomprensión del resto de la sociedad. Era nuestra entrega, era tal nuestro nivel de vanidad que hubo quien comparó a Irene con Jesús, diciendo que él también fue criticado e incomprendido en su época.

Antes de tomar la decisión de abandonar, entra en juego también la vergüenza social, sabes que si lo cuentas la gente te va a cuestionar diciéndote, pero ¿eres tonto o que? ¿Cómo has podido esperar tanto tiempo? ¿Cómo lo has consentido? La vergüenza de reconocer que has estado en una secta es muy grande, máxime cuando ya fuimos advertidos y además hemos luchado durante años para demostrar lo contrario.

Nosotros hemos tenido la suerte de poder salir y rehacer de nuevo nuestra vida, pero no todos han tenido esa suerte. Ha habido gente que salió, le fue muy mal y ha vuelto. Otros afortunadamente han salido y les va muy bien, después de haberlo pasado francamente mal. Otros han salido, pero sus parejas siguen vinculadas con lo cual, la vida en pareja es muy difícil. Y hay otros, que dudo mucho tengan la oportunidad que hemos tenido los que hemos podido rehacer la vida, porque están tan cansados, tan desgastados y les queda tan poca ilusión por vivir que solo pueden sobrevivir en la cárcel de oro que es amalurra. Gracias de nuevo Yostuballi.


Publicado en Irene Goikolea, amalurra | 62 Comentarios »

EL PLAN IV

Escrito por admin el 17 Noviembre 2009 – 10:18

Al principio de nuestra desventura con Irene, una de las primeras actividades que hicimos, fue romper con nuestras relaciones mas queridas, para poder romper la enganche de oscuridad que nos unía a ellas y junto con esto, para liberarnos de nuestra vida anterior, que era mierda, según palabras textuales de Irene, fuimos entregando o regalando los objetos materiales que nos unían a esta vida y que tenían una relevancia especial.
Nunca entendí porque una de nosotros entregó su piano y cual era el enganche que le unía a él, pero el piano terminó descansando en la sala del centro que en aquel entonces teníamos en Bilbao.
Un día Irene bajó a su hija, que tendría  apenas un año, al centro y la sentó al piano, la niña empezó a aporrear el piano y a disfrutar del sonido del teclado, riendo a carcajada limpia. Irene desde sus aires de grandeza, interpretó este juego de la niña, como si ya fuese una consumada pianista y comentó que la música era la manera que tenía la criatura de conectarse con su origen divino. Desde su  imaginativa interpretación, ese era el motivo por el que había disfrutado tanto con el piano.  A partir de este momento, ya la orientó hacia la música. Según ella, la niña tenía muy buenas dotes  y así se lo han ido confirmando, siempre según su versión, todos los profesores que ha tenido.
El caso es que cuando fuimos a vivir a Artzentales el piano, como no podía ser de otra manera, terminó en la sala de Irene, para que su hija, pudiese seguir su formación musical. Hubo otros padres, que también quisieron orientar a sus hijos hacia la música, pero estos niños, se encontraron con el escollo insalvable de tener que convivir con la mejor y escuchar las comparaciones en las que la estrella musical indiscutible, era la hija de Irene. De todas las maneras, hubo una pareja tenaz, que mantuvo  la ilusión de que sus hijos estudiaran música y pasado un tiempo, decidieron comprar un teclado de buena calidad para que una de sus criaturas pudiese practicar.
Cuando los padres tomaron esta decisión, Irene  se encontraba en San Juan de Luz en su periplo anual y resultó que ese año su niña no tenía como practicar. El piano de su sala era demasiado grande y pesado para trasladarlo todos los años para tres meses, pero…..la mujer inocentemente contó a Irene que habían pensado comprarle un teclado a su hija y que iba a ser el regalo de navidad . Irene astutamente, sabiendo que nadie le niega nada, enseguida vio la oportunidad de que su niña tuviera un teclado para practicar, sin que ella tuviese que hacer un desembolso económico y comentó a la madre el porque no lo compraban antes y así se lo podían prestar a ella,  durante el trimestre que estaban en San Juan de Luz. Una vez pasado el trimestre como ya era navidad, ella lo traía de allí y se lo podían regalar a la hija.
Para los de amalurra poder hacer un favor a la jefa, siempre es prioridad numero uno, con lo cual rápidamente compraron el teclado y una tarde se lo llevaron a San Juan de Luz. Cuando terminó el trimestre a Irene se le ocurrió, que se iba a quedar allí a pasar el curso entero, pero casualmente se olvidó completamente del “trato” que había hecho con el teclado.
Cuando  vino a pasar las vacaciones navideñas a amalurra, la madre que le había prestado el teclado pasó unos días horribles, intentando buscar la manera de decírselo  y no ofenderla en el intento. No es tarea fácil, buscar el momento y las palabras adecuadas que no ofendan a Irene, porque en este caso era recordarle que tenía que cumplir su parte del trato. Cuando ya por fin, después de comerse la cabeza un montón, encontró el momento, no debió de encontrar la manera adecuada, porque Irene se ofendió muchísimo, enfadándose con ella. Le gritó en público, humillándola delante de todos por no haber sido nada clara en su petición, ya que, según decía Irene, tras sus palabras se escondía un enfado palpable, que ella sintió claramente. ¿acaso no era lícito que estuviese enfadada después de que ella se desvivió por complacerla e Irene en cambio no la había tenido en cuenta? En amalurra, cuestionar minimamente las acciones de la jefa, está totalmente prohibido. Todo el mundo sabe que quien se atreve a hacerlo, se expone a una bronca en la cual Irene, acaba siendo inocente y quien se ha atrevido a cuestionarla culpable. En este caso,  gritó a la mujer diciéndole que fueran a recoger el piano a San Juan de Luz, que ella ya no lo quería, pero que en realidad su hija no tenía ningún interés en la música y que ellos le estaban imponiendo estudiarla por un deseo de ellos  y por supuesto, tendrían que reflexionar sobre la motivación que les movía…..
El teclado indudablemente, terminó el curso en San Juan de luz, la madre cuando después de pasados unos días, se repuso emocionalmente de la bronca y la humillación fue a pedir perdón a Irene por las maneras en las que le pidió el teclado.  Humildemente  le pidió que  lo aceptara, hasta que la niña de Irene ya no requiriese de sus servicios. Irene haciendo un esfuerzo y un favor a la madre, para que dejara de torturarse por su acción aceptó las disculpas. Aunque parezca mentira ella siempre juega ese papel, de que a pesar de la magnitud de tu ofensa, ella misericordiosamente te perdona, de esta manera hace que te sientas en deuda con ella porque te ha devuelto la paz mental. Lo mas gracioso es que a veces despues de que la has visto fuera de si totalmente, mas adelante  pretende hacerte creer que ha estado  jugando el papel de que se ha ofendido, pero que en realidad no era asi y solamente lo hacía por tu bien, para que aprendieras a humildarte.
Ahora al recordarlo, siento el engaño tan profundo al que nos ha sometido esta mujer y sobretodo me cuesta dar sentido y explicar comprensiblemente la locura en la que hemos estado inmersos. Es tal la sinrazón que en muchas ocasiones opto por no dar detalles, por faltarles a los hechos coherencia, sentido y lógica. Lo mas penoso es que cuando estas alli, Irene es capaz de darle a su locura sentido coherencia y lógica  y hacerte creer que quien esta equivocado es el mundo.

La niña a los que sus padres compraron el teclado por supuesto, abandonó los estudios de música. Ningún niño de amalurra toca ningún instrumento, y se a ciencia cierta que hay niños con capacidades musicales, pero como Irene ve en todo comparación, envidia, celos….  ningún padre se ha planteado viendo las consecuencias, que sus hijos aprendieran música.
Se que en una ocasión hubo alguien que por recomendación de una amiga, apuntó a su hija al conservatorio. Esta niña tenía muy mal oído y la amiga le recomendó que le apuntase a música, para que el oído se le fuera  educando. Esta amiga le dijo que aunque nunca llegase a estudiar música, que siempre era aconsejable educar el oído y máxime en ese tipo de casos. Lo que tuvo que aguantar por parte de Irene fue increíble,  tuvo que escuchar que si lo hacía por envidia hacia su hija, que como podía hacer eso a la niña sin tener oído, etc….con lo cual, después de estos ejemplos…¿quien podía ser el osado que se atreviera a competir con la hija de Irene?
Su hija, si que sigue su carrera musical y este verano ha dado dos recitales en el comedor del restaurante. Para algo ha estudiado en los mejores centros musicales de Bilbao y para llevarla desde Artzentales, cuando vivían en amalurra, Irene tenía a su entera disposición a una cohorte de esclavos que llevaban y traían a niña,  encomendándose sin rechistar y muy agradecidos, a la tarea mas importante, que era la educación del avatar. Aunque para ello tuvieran que perder toda la tarde en Bilbao y dejaran para ello de hacer sus cosas.
Quizás Irene tenía razón y la  niña del teclado estuviese desmotivada para la música y fuese una imposición de los padres, pero ¿hasta que punto en su hija no es lo mismo, le ha venido impuesto desde bebe y la niña ni se atreve a cuestionarle nada? ¿hasta que punto tocar un instrumento es algo que requiere mucha disciplina, los niños se desmotivan, y han de estar los padres motivando?  Yo he visto a la niña de Irene llorar porque quería jugar y su madre la obligaba a tocar el piano durante una hora, mientras los demás jugaban ¿hubiese consentido  Irene que cualquier otra madre que hubiese visto talento musical en su hijo, le hubiese obligado como ella lo ha hecho, a ensayar? Me supongo que jamás lo hubiese consentido y no porque le preocupara  la actitud de los padres con los hijos, sino por la envidia tan grande de que alguien que no fuesen los suyos destacaran en algo.


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