Últimas Entradas »
Últimos Comentarios »
Entradas Populares »

Los perros de paulova VI

Escrito por admin el 14 Septiembre 2009 – 20:10

Fue un verano cargado de ilusión, por fin teníamos las tierras para construir el paraiso terrenal, sin embargo era un zarzal inmenso , y nosotros estábamos cansados de deambular de casa en casa conviviendo con otras familias….Según Paulova teníamos que aprender a convivir entre nosotros antes del gran salto al nirvana, mientra ella seguía en su pisito, que por supuesto conservaba , y vendió para invertir en otro,ya que estaba en otro lugar de “evolución espiritual” superior al nuestro.

por su condición de “reina de la perrera”.

En sus palabras no cesaba de repetirnos que si realizábamos su terapia quitaríamos de nuestras vidas la culpa, siendo esta para ella el verdadero veneno que enturbiaba todas nuestras relaciones. Paulova en sus círculos no paraba de echarnos la culpa de su fama mancillada, ya que fue acusaba públicamente …..- No os habeis responsabilizado de los pasos que dais, sois unos niños, y cosas por el estilo-, eran frases que repetía en todo momento, y por supuesto la culpa de los perritos y perritas de la jauría iba en aumento.

Tal vez este fue el momento en el que Paulova dejó de aplicarse las teorías que predicaba, y de esta manera formar parte de otra jerarquía en la perrera, la excelsa, en la cual nuestras opiniones y sugerencias no tenían cabida.

Cada perrito en la jauría tenía un sambenito, como por ejemplo :” no te expresas, no expresas tus sentimientos, te los guardas” y esta cantinela seguía durante años…. aunque por otro lado pienso que fue una manera de engancharnos ,porque hoy en día pienso que mi “crecimiento personal” no le importaba, o al menos primero estaba ella y después los miembros de la jauría, colocados según su nivel de empatía (nivel económico, donaciones de dinero realizadas,….etc).

Comenzamos a ir a trabajar, en concreto a desbrozar todas las zarzas, durante la semana siempre eramos los mismos perritos ( A, B y C..) los que trabajábamos de sol a sol, al cabo de los días y de nuestras obligaciones familiares comenzamos a quedar un poco mas tarde para ir a trabajar a Artzentales, enseguida nos vino la terapia:”os estais escaqueando”…Una vez más la culpa iba en aumento, todos estos reproches los realizaba en grupo , y como supondreis los demás nos miraban como bichos raros. Paulova utilizaba este tipo de presión psicológica que en definitiva nos debilitó, especialmente a los machos de la jauría , que constituíamos la fuerza bruta.

Trabajábamos para ir a vivir a la comunidad, pero la potestad para decir quien iba a vivir en la comunidad y cuando iríamos la tenía solo Paulova, ella según creía y así nos lo hizo creer actuaba al unisono con el cielo, y a partir de entonces fuimos los peones que trabajábamos sin parar para ganarnos un sitio en la perrera.

Los fines de semana se animaba la obra con gran parte del grupo, y la terapia repetitiva cobraba fuerza con la presencia de la reina. No permitía que nadie le ensombreciera su persona, ella era la número uno , y nadie le podía quitar el puesto, aunque se lo mereciera. Nuestro tiempo libre desapareció, y nosotros eramos unos espectros,sin amigos, ni familia, lo único que teníamos era el grupo y aquellas tierras que nos valieron gracias a que conservábamos nuestros trabajos , y estos daban a nuestra vida una apariencia de normalidad. Tremendamente cansados y con mucha falta de sueño ya que Paulova en “su centro” de la calle Ronda de Bilbao nos daba terapia por las noches, nos convertimos en unos expertos en el mundo espiritual, con los años me he dado cuenta que solo a nivel teórico y muy de andar por casa.

Al cabo del tiempo ,como es de suponer, las desbrozadoras se quemaron, y a partir de este momento

comenzó la penitencia económica, a través de la cual el que rompe paga, aunque la perdida fuera a causa del uso y no precisamente por negligencia. El miedo a meter la pata nos perseguía por una parte el desembolso económico que a nadie nos hacía ninguna gracia , y por otro a que todo en esta vida es mejorable sobretodo si lo que realizabas no estaba de acorde a los cánones de la jefa. Todo era terapia, el poner una piedra de esta manera o de la otra era una manifestación de nuestro ego….El bombardeo fue tan terrible que nuestro ego se convirtió en nuestro mayor enemigo, y lo único que importaba era nuestro corazón , que debido a nuestra torpeza no podíamos escuchar; ella se encargaba de administrar justicia salomónica, con lo cual nuestro mundo se limitaba a trabajar y trabajar sin parar…Llegados a este punto os podréis preguntar:¿Y cómo no os salisteis de todo esto?.

A día de hoy no tengo una respuesta clara, hasta el momento tuvimos ejemplos ,entre amigos, que no quisieron tomar parte en todo esto, y el resultado fue traumático :con separaciones durante años,y mucha gente que sufrió e incluso tuvo que ir a un profesional para paliar en cierta manera todo este daño. Paulova lejos de reconocer su error ante semejantes atrocidades lo sigue considerando la piedra angular de su pseudoterapia.

Los movimientos de Paulova siempre formaban parte de una misión, y los nuestros por ende también, la simple renuncia a realizarlos te llevaba a una guerra a solateras y sin cuartel, puede ser que nuestro actuar fuera merced a una mezcla de cobardía y soledad….Tal vez.

Jon


Publicado en General | 15 Comentarios »